Esta mañana ha sido poco interesante, a parte del hecho que en una cafetería de la calle donde está el hotel disponen de conexión WIFI gratuíta para los clientes y que va como cien mil veces mejor que la del hotel. De manera que por lo que me clavan por una hora de conexión de mierda, con cortes y tal, ciento cincuenta rupias (unos tres euros),  me tomo un capuccino gigante, que hacen cojonudo, por cierto, y me pego la partidita de ajedrez. En realidad sale más barato, ya que el capuccino sale por unas 80 rupias, pero con un sólo café no tengo bastante por la mañana. De manera que tal y como dije en el comentario del facebook, le van a dar mucho por el bull a la conexión del hotel e iré por las mañanas a pegar la actualizaciónn del blog de la noche anterior. Así que perdonad el retraso de un día que habrá a partir de ahora para las actualizaciones.

Empiezo a estar un poco aburrido de Bangalore. No sólamente por estar sólo, que también hace mucho, sinò porque es una ciudad más. Si le quitas la mierda de las calles y le pones unos cuantos semáforos no dista mucho de lo que es Barcelona y la verdad no es eso para lo que he venido. Sin embargo, la idea era pasar aquí el shock cultural y el jet lag, a la vez que preparar el viaje con calma, cosa que ya está hecha, así que ahora lo único que me queda es ir por ahí de visita. Pero claro, sabiendo lo poco que te puedes fiar de los taxistas yendo sólo, me da un poco de apuro coger cualquier médio de transporte. He preguntado a la agéncia de viajes si sería posible apañar una licéncia de scooppy provisional, para tener cierta movilidad cuando vaya a kerala y goa, pero me han dicho que sin tener una dirección permanente no me la darían, así que o bien me aseguro preguntando a la policía de tráfico aquí en Bangalore o bién me arriesgo diréctamente como en Tailandia, a alquilarla igualmente y si me pillan pagar la multa. De todos modos, con la de hippies que vienen aquí, tenindo que llevar casco y tal, me arriesgaría a pillar piojos, como en Ibiza y tener que volver a raparme la cabeza. Así que si tengo que joderme e ir a pinrel o en bici, pues qué se le va a hacer.

Como estaba agobiado por la tarde y no quería darles la tabarra con la guitarrita al resto de huéspedes del hotel, he decidido salir y ver a dónde me llevavan mis pasos. Así que he ampliado mi radio del conocimiento de la zona donde me encuentro y mis pasos me han llevado a una sala de cine donde se proyectaba “Avatar”. Algo también inesperado y flipante es lo bien montado que lo tienen. Si la indústria del cine en España hiciese lo mismo no tendrían que andar llorándole a la Sinde de que si hay mucha piratería. Para empezar, la pantalla era inmensa, casi como un edificio de 3 o 4 plantas, la entrada eran mínimo unas 50 rúpias, pero por 250inr (4 euros y medio) podías ir a un palco con sillones inmensos, de piel, reclinables, de esos que puedes subirle un apoyo para los pies, vamos una pasada y con una mesita al lado para dejar las palomitas y las bebidas, y si querías darte el lote con la churri podías escoger un sofá de dos plazas (como lo leéis, sí, un sofá) de piel también, super mullidito y con la mesita también. Había hasta un camarero que antes de la peli y durante el intermédio le podías pedir bebidas, palomitas y tal. Vamos, igualito que en Barna. Y no es algo que sea para los guiris, pues la mayoría de películas que ponen son de producción y en idioma Hindú. (También el 99% de los espectadores lo eran).

Lo peor, el argumento de la peli, que no es que sea mala, para nada, es un peliculón. Es que és de esas películas que hacen que te den ganas de que el guión de Matrix o Terminator se haga realidad, pero que ganen las máquinas, no sé si me entendéis. Y es que uno puede pensar “és sólo una peli”, pero la realidad es mucho más dura, ya que más o menos es lo que pasó en América con la colonización, con la diferéncia de que ganaron los malos (oséase, nosotros) y aquí estamos, como si nada (de hecho, sigue pasando con la destrucción del Amazonas, tal cual, pero sin héroes que lo salven). Y es que esta película y otra que ví en el vuelo de ida que se llamaba “Distrito 9”, hacen a uno plantearse de si realmente sómos un milagro de la naturaleza o un gravísimo error.

Pero bueno, dejándo de lado la verguénza de ser humano, hagamos lo que podamos por no amargarnos, así que “de tripas corazón” y a seguir palante. Total, igual en el 2012, como dicen los profetuchos esos “new age”, se va todo a la mierda para surgir algo nuevo o nos cae un meteoríto, o explota el sol, yoquesé. Si realmente tiene que pasar, pasará y no podremos hacer nada para evitarlo, así que para qué preocuparse.

Yo de momento seguiré con mi viaje, intentando aprender todo lo que pueda e impregnarme de esta cultura llena de contradicciones, un reflejo estupendo de lo que es el alma humana.

Un abrazo y hasta la próxima.

2 thoughts on “Acli-matado

  1. Molaria que hubiese esos cines aquí, pero a los dos días estarían rajados, escupidos, con corridas… ¿Ves pq siempre te defiendo el tema de las castas? 😛
    Aunque todo se ha de decir, la entrada en el palco cuesta lo mismo que la comilona anterior, así que serían 10-15 euros al cambio, no?

    2012 -> http://swanson.bol.ucla.edu/

  2. Exacto, pero yo los pagaba encantado con tal de no tener que tener los hombros encogidos. Que vas al cine y parece la clase turista de Iberia, joder.

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