Existe la teoría de que con todo esto de Internet 2.0, blogs, el messenger, email, SMS… nos encontramos en la edad de la comunicación. Sin embargo, me gustaría puntualizar que bien si esto es esencialmente cierto, deberíamos también plantearnos si “la calidad” de esa comunicación es suficiente para que realmente se produzca una transferencia de información real entre dos o varios interlocutores.

Hoy, en uno de tantos malentendidos que se producen con estas herramientas, concretamente una de mensajería instantánea,me he planteado si realmente estamos en ésta edad. Y no es que sea solamente la falta del lenguaje gestual, ya que nos encontramos con la misma limitación en una tradicional llamada telefónica. Debemos tener en cuenta a su vez, que en el lenguaje escrito es mucho más complicado conferir sentido a esas apresuradas frases, al no siempre disponer del tiempo, la atención inmediata del interlocutor o simplemente del recurso de la entonación, dejándonos completamente a la merced del correcto uso de los signos de puntuación, emoticonos y otros símbolos.

Dar sentido a las frases. Tarea casi imposible ya que aún manteniendo escrupulosamente todas las reglas de puntuación, semántica y sintaxis en tiempos razonables para seguir una conversación normal, se producen cruces de frases, contracciones y otros malabares que realizamos en nuestros intentos por mantener una comunicación fluida, todo esto debido al retraso y dificultad de tener que escribir absolutamente todo lo que decimos.

¿Se trata solamente de eso? ¿Una limitación tecnológica? ¿Solucionarán los programas de escritura automática, la VozIP y la videoconferencia estas carencias? Si esto fuese así, los esfuerzos de las compañías de telecomunicaciones deberían hacerse cargo del problema e invertir en ampliar infraestructuras, debido al alto consumo de ancho de banda que podrían suponer algunas de estas soluciones.

En cualquier caso, un planteamiento curioso que merece la pena examinar aunque sea sólo durante unos minutos.

El presidente de EEUU, Barack Obama, anunció el jueves su intención de designar a David Kappos, vicepresidente de IBM, como el nuevo Subsecretario de Comercio para la Propiedad Intelectual y Director de la Oficina de Patentes y Marcas de los EE.UU.(USPTO).

Esto podría ser un gran paso hacia la, casi utópica, erradicación de las patentes de software en los Estados Unidos.

En palabras del própio David Capos:

“En IBM, somos actualmente los mayores defensores del proyecto de desarrollo de código abierto. Es cierto que esta política no es fácilmente compatible con nuestra tradicional estrategia de Propiedad Intelectual, pero estamos convencidos de que es el camino a seguir para el futuro.”

Aquí la fuente Original (en inglés).

Al fin he conseguido decidirme a abrir el mac mini, ya cansado de tener encima del armario los 512 megas de memoria RAM que me regaló Gerardo amablemente cuando actualizó su Mac ^_^ (Gracias Gerardo ;-*)

Y es que no podía ser otro día que hoy, el 25 de Mayo. Día mundial del orgullo friki. Mientras lo hago compruebo que abrir un mac (aun siendo menos meritorio por haber expirado ya la garantía) sigue dando ese canguele de siempre. Más aún, después de consultar una web que no recuerdo que hablaba de que es imposible abrirlo sin rayarlo, dañarlo irreparablemente y provocar el armagedón.

Bueno, ni que decir que nada de esto, tal como descubrí gracias al todopoderoso youtube que se sienta a la derecha del padre.

Una espatula bien ancha comprada en una ferretería, un destornillador philips de cabezal bastante pequeño y ya está (a pesar de que eché de menos unas pinzas de electrónica).

Aquí os dejo unas fotos de la hazaña.