Existe en este país la cultura de nunca irse antes que el jefe, de alargar la jornada a conciencia para destacar entre los compañeros y ser así visto por los jefes y superiores como alguien trabajador e implicado, todo ello, acostumbrando a éstos a relacionar que a más horas de trabajo, mayor es la productividad.

A pesar de que esta afirmación ha sido totalmente desechada por la mayoría de países desarrollados y demostrada su falsedad en varios estudios y artículos, el hábito sigue patente en nuestra nación sin que se muestre intención alguna en corregirlo ya sea por parte de sindicatos o patronal. Es más, existen algunas empresas que siguen sin comprender que el descanso es necesario y que no respetarlo afecta a la productividad y en ocasiones hasta la salud.

No siendo ésto suficiente, se da un caso bastante especial en un sector, el de la “informática y telecomunicaciones”, siendo el trabajar fuera del horario laboral ya un componente inherente a la posición y por lo tanto, asumido por ambas partes.

El motivo de ésto no es más que el de garantizar la disponibilidad de los sistemas informáticos en horario laboral. Obviamente se entiende que no se puede detener la producción de una empresa de pongamos 200 empleados más sus clientes por tener que realizar operaciones de mantenimiento o arreglos de los sistemas que requieran su parada. De manera que la operativa es fuera de éste horario.

La ley, el estatuto de los trabajadores, común en mínimos a cualquier convenio, ofrece una fórmula bastante flexible en éste aspecto: Es ilegal trabajar más de 80 horas extras anuales.

Ésta restricción, o bien es obviada o directamente desechada por los cuerpos de administración y/o recursos humanos de las empresas de base tecnológica, ya que es totalmente insostenible en el marco tecnológico actual y los requerimientos de disponibilidad de los sistemas informáticos. Bien, insostenible si no existe una voluntad de encontrar una fórmula que, sin violar el ámbito legal, permita mantener ésta disponibilidad así como garantizar el descanso de los técnicos. Y como muestra, un botón, aquí va una propuesta de fórmula:

Recuperar las horas dentro de la misma semana laboral.

La semana laboral consta de 40 horas. Todo lo que sobrepase a éstas serán contabilizadas como horas extraordinarias en el cómputo anual, ergo, si las horas extras se recuperan dentro de la misma semana en la que se realizaron, en el cómputo anual dejan de serlo.

Siendo éste el mínimo que exige la ley y sin perjuicio de las remuneraciones por guárdias, nocturnidad y demás, espero y deseo que las empresas entiendan que un empleado descansado es mucho más productivo que uno exhausto y casi enfermo por los sobreesfuerzos.

Sí, soy consciente de lo evidente y obvia que parece ésta afirmación, pero si alguien duda de la necesidad de exponerlo, explicarlo y repetirlo, que haga examen de conciencia y enumere la cantidad de horas que trabajó el mes pasado.

Ya dejada bien atrás la campaña y las clásicas, tan conocidas que casi reconfortantes retahílas de los vencedores y vencidos empiezan éstos una campaña bien distinta, aunque eso sí, bien ceñida ésta a sus mínimos ideológicos, no vaya a ser que a algún avispado con algo de repercusión mediática les acusase de la peor de las maldades, la incoherencia.

Y así es, que siguiendo estos mínimos, comienzan a disparar mediante sus armas mediáticas, canales de televisión, radio y prensa escrita con una sospechosamente alta participación de capital por sus respectivas partes políticas, toda clase de artículos directos a nuestro corazón, para así despertar y aprovechar uno de nuestros más primarios y naturales instintos, el odio.

Bien apuntados y dirigidos maestralmente, certeros, artículos, reportajes, entrevistas y publicaciones que desde ambos lados de esta cancha bipartidista intentan, y muy a menudo consiguen, despertar ese odio latente en nosotros contra esos corruptos e ineptos rojos o o por contra esos desalmados y egoístas fachas.

Los nacionalismos no se quedan atrás, pues hay pastel para repartir entre todos, y cuanto más grande sea el trozo correspondido, mejor, así que venga, a alimentar y sacar ese odio contra los agarraos y ricachones asquerosos catalanes o los vagos y aprovechados andaluces.

Corrupción, autopistas de pago, recortes para unos en un lado y también para otros en otros ámbitos pero dejando bien clarito que es por culpa de los otros. Todos apuntándose con el dedo para que le sigamos y así nos olvidemos de que nos siguen robando, que lo seguirán haciendo y que dada su corta y limitada visión de futuro, forjada por el hábito y las exigencias de su único trabajo y profesión conocida, la política, no verán más allá de llenar sus barrigas cada cuatro años.

Y nosotros como tontos caemos. Nos dejamos embriagar como si de un Barça-Madrid se tratase, pero sin perjuicio de éste, que la voluntad por informarse de algunos no va más allá de la prensa deportiva, por favor, no se vayan a quedar fuera.

No quiero decir con ésto que esos casos de corrupción o abusos no deban salir a la luz, y que el pueblo, las personas, no debamos indignarnos por ellos. Simplemente me gustaría invitar a todo el mundo a dar un paso atrás y ver esa jugada maestra gracias a la cuál se acuñó la bien ibérica expresión de “cabeza de turco”. A pensar “Si esto es de lo que nos dejan enterarnos, qué no habrá detrás de ello”.

No perdamos la perspectiva, los andaluces, catalanes, vascos, rojos y fascistas, todos somos personas, o al menos lo somos en potencia, y aquí los que están estrujándonos son otros. Y no es que estén carentes de nacionalidad o ideología, todo lo contrario, es simplemente que dada su condición de políticos de carrera, viven en un mundo y sociedad totalmente dispar del que se encuentra el pueblo. Una nueva aristocracia dispuesta a refundar el despotismo ilustrado, pero sin la ilustración, no vaya a ser que se caiga en los errores del pasado. Que la masa culta se comporta de forma demasiado imprevisible y así no se puede robar a gusto.

De manera que os invito a compartir mi visión, esa donde se dejan esos odios de siglos pasados atrás. Esa donde se ven los problemas y ambas partes cooperan para encontrar soluciones justas y beneficiosas para todos. Donde el sistema y mercado trabajan para la sociedad y no al revés. Donde se asume que la ciencia y la tecnología es lo que nos va a salvar, como ha demostrado a lo largo de la historia, del hambre y las enfermedades y en un futuro más o menos lejano, nos permita evitar o huir de que caiga ese meteorito que mande a la mierda el planeta o alguna de tantas otras calamidades cósmicas (palabra de Stephen Hawkings, amén). Algo que desde luego, mientras estemos distraídos odiándonos, no vamos a conseguir.

Por fin he acabado la traducción al castellano, del scrip PHP de redes sociales “Dolphin”, de “Boonex”. De momento, tras lanzarlo en una aplicación de facebook y dos páginas que tengo allí con algunos fans, sólo ha sido un usuario el que ha dado el paso de inscribirse, sin embargo no desesperaré. Ya que conforme vaya habiendo más usuarios los que antes no estaban activos se activarán y espero y deseo también que el “boca a boca” funcione algún día.

De momento os dejo el enlace: http://elove.gnusystems.net

Y una captura de pantalla del sitio.

por

+ + + The Mentor + + +

Escrito 08 de enero 1986

 

Otro fue arrestado hoy, está en todos los periódicos. “Joven arrestado en Escándalo por Delitos Informáticos”, “Hacker arrestado tras romper la seguridad de un banco” …

 

Malditos críos. Son todos iguales.

 

Pero tú, en tu psicología de tres partes y tecnocerebro de 1950, has observado alguna vez tras los ojos de un hacker? ¿Te has preguntado qué lo mueve, qué fuerzas lo formaron, lo que lo puede haber moldeado?

 

Soy un hacker, entra en mi mundo …

 

El mío es un mundo que comienza en la escuela … Soy más inteligente que la mayoría de los otros niños, esa basura que ellos nos enseñan me aburre …

 

Maldito bajo rendimiento. Son todos iguales.

 

Estoy en la escuela primaria o secundaria. He escuchado a los profesores explicar por decimoquinta vez como reducir una fracción. Yo lo entiendo. “No, Srta. Smith, no puedo mostrar mi trabajo. Lo hice de cabeza …”

 

Maldito crío. Probablemente lo copió. Son todos iguales.

 

Hice un descubrimiento hoy. Me encontré con un ordenador. Espera un segundo, esto es genial. Hace lo que quiere. Si comete un error, es porque me equivoqué. No porque no le guste … O se sienta amenazado por mi .. O piense que soy un tío listo .. O no le guste enseñar y no debiera estar aquí …

 

Maldito crío. Todo lo que hace es jugar. Son todos iguales.

 

Y entonces sucedió … una puerta abierta a un mundo … corriendo a través de la línea telefónica como la heroína a través de las venas de un adicto, un pulso electrónico es enviado, un refugio para las incompetencias del día a día es buscado … un tablero se encuentra. “Esto es … aquí es donde yo pertenezco …” Conozco a todos aquí … incluso si nunca los hubiera conocido, nunca hablé con ellos, nunca vuelva a oír de ellos otra vez … Sé de todos vosotros …

 

Maldito crío. Lo conectó a la línea de teléfono de nuevo. Son todos iguales …

 

Puedes apostar tu culo a que todos somos iguales … hemos sido alimentados con alimentos para bebés en la escuela, cuando estábamos hambrientos de carne … los trozos de carne que Vosotros dejaron escapar estaban masticados y sin sabor. Nosotros hemos sido dominados por sádicos, o ignorados por los apáticos. Los pocos que tenían algo que enseñarnos encontraron alumnos complacientes, pero esos pocos son como gotas de agua en el desierto.

 

Este es nuestro mundo ahora … el mundo de los electrones y los interruptores, de la belleza del baudio. Hacemos uso de un servicio ya existente sin pagar por lo que podría haber sido más barato si no fuese dirigido por glotones hambrientos de ganancias, y nos llamáis criminales. Exploramos … y nos llamáis criminales. Buscamos ampliar nuestros conocimientos … y nos llamáis criminales. No diferenciamos el color de la piel, sin nacionalidad, sin prejuicios religiosos … y nos llamáis criminales. Vosotros construisteis bombas atómicas, hacéis la guerra, Vosotros asesinasteis, engañáis, y nos mentís, tratando de hacernos creer que es por nuestro propio bien, pero nosotros somos los criminales.

 

Sí, soy un criminal. Mi delito es la curiosidad. Mi delito es juzgar a las personas por lo que dicen y piensan, no lo que parecen. Mi crimen es ser más inteligente, algo que nunca se me perdonará.

 

Soy un hacker, y este es mi manifiesto. Podéis detenerme a mí, pero no podéis detenernos a todos … después de todo, somos todos iguales.

Porque la noche calla

porque tu sed me grita.

 

Porque mi corazón te busca

y mi razón te esquiva.

 

Porque mi ser te arde

porque tu espalda brilla.

 

Porque te quiero y no te amo,

porque te amo y no te quiero.

 

Y porque a veces, amor,

ni te amo ni te quiero.

Un político actualmente militante del PPSOE de Bilbao, Jaume D’Urgell (http://www.facebook.com/durgell), que actualmente administra las páginas de Twitter y Facebook tituladas: “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, usa éstas para, entre otras cosas, hacerse publicidad a él y a su partido.

Os explico el porqué de estas afirmaciones:

Mis sospechas comenzaron al ver que muchas de las publicaciones, con típicas demagogias como “Hay que acabar con el hambre en el mundo” y obviedades por el estilo, incluían el enlace a su página personal y del partido (PPSOE) de facebook.

Tras varios meses de ir con la mosca detrás de la oreja, y haberme borrado voluntariamente de la suscripción a la página en varias ocasiones por “desbordamiento del demagómetro”, me decidí a “lanzarle un gancho”, es decir, en esta ocasión acusé su comentario de falaz y demagogo, al comentario, no a él mismo, por supuesto, y expliqué las razones por las que pienso que es así.

Al Lunes siguiente (publiqué el comentario en sábado), observo que todos mis comentarios y publicaciones han sido borrados y he sido expulsado de la página, tal como imaginaba que pasaría. Aunque si os soy sincero, no puedo estar seguro ya que publiqué algunos enlaces sobre el 15-M, y ya sabemos que al PPSOE no le sienta muy bien la información sobre “esos antisistema”.

Parece ser que la clase política ha entendido muy bien el concepto de “Marketing Viral”, sin embargo, sin conocimientos sólidos sobre tecnologías de la información y funcionamiento de las redes sociales, les costará un poco manipularnos (¿…todavía?)

Mañana hay una huelga general por el pensionazo, que pasará inadvertida precisamente por no ser promovida por los sindicatos mayoritarios de los que tanto nos quejamos.

Yo no la secundaré en vistas del interés general en la manifestación del pasado sábado, ya que sigo fiel al principio de que hasta que no vea en mi entorno un mínimo movimiento social no volveré a dar la cara por nadie en éste.

¿Que nos quedamos sin unas pensiones por las que ya algunos hemos pagado media vida? ¿Que los contratos indefinidos cada vez se parecen más a los eventuales?¿Que nos criminalizan por querer acceder a cultura e información YA PUBLICADA?

¡BIEN! Y MÁS QUE NOS MERECEMOS.

Con todo lo que está pasando y la indiferencia que está mostrando el grueso de la sociedad en este país, nación y comunidad autónoma.. ¡NOS MERECEMOS LOS DERECHOS LABORALES DE HACE DOSCIENTOS AÑOS! Y hacia allí vamos…

http://www.huelgageneral.net/

Existe la teoría de que con todo esto de Internet 2.0, blogs, el messenger, email, SMS… nos encontramos en la edad de la comunicación. Sin embargo, me gustaría puntualizar que bien si esto es esencialmente cierto, deberíamos también plantearnos si “la calidad” de esa comunicación es suficiente para que realmente se produzca una transferencia de información real entre dos o varios interlocutores.

Hoy, en uno de tantos malentendidos que se producen con estas herramientas, concretamente una de mensajería instantánea,me he planteado si realmente estamos en ésta edad. Y no es que sea solamente la falta del lenguaje gestual, ya que nos encontramos con la misma limitación en una tradicional llamada telefónica. Debemos tener en cuenta a su vez, que en el lenguaje escrito es mucho más complicado conferir sentido a esas apresuradas frases, al no siempre disponer del tiempo, la atención inmediata del interlocutor o simplemente del recurso de la entonación, dejándonos completamente a la merced del correcto uso de los signos de puntuación, emoticonos y otros símbolos.

Dar sentido a las frases. Tarea casi imposible ya que aún manteniendo escrupulosamente todas las reglas de puntuación, semántica y sintaxis en tiempos razonables para seguir una conversación normal, se producen cruces de frases, contracciones y otros malabares que realizamos en nuestros intentos por mantener una comunicación fluida, todo esto debido al retraso y dificultad de tener que escribir absolutamente todo lo que decimos.

¿Se trata solamente de eso? ¿Una limitación tecnológica? ¿Solucionarán los programas de escritura automática, la VozIP y la videoconferencia estas carencias? Si esto fuese así, los esfuerzos de las compañías de telecomunicaciones deberían hacerse cargo del problema e invertir en ampliar infraestructuras, debido al alto consumo de ancho de banda que podrían suponer algunas de estas soluciones.

En cualquier caso, un planteamiento curioso que merece la pena examinar aunque sea sólo durante unos minutos.

El ambiente de las fiestas trance es algo muy especial. No se parece en nada a la manada de “ligópteros” que frecuentan las discotecas y bares los fines de semana. En ellas se reúne gente de todo tipo y edades principalmente a drogarse y disfrutar de la buena música (aunque algo más a drogarse) y es por esto que se respira un ambiente de “sano” respeto y diversión al ritmo de la música trance que suele venir generalmente de manos de algún coleguita que a menudo tiende a ser el mismo que nos informó del evento.

Sin lugar a dudas, unos encuentros estupendos donde siempre que se sigan las normas no anunciadas pero intrínsecas del respeto y la tolerancia, es fácil conocer gente, bailar sin estrechuras y consumir substancias psico-activas si es que es de nuestro agrado.

Personalmente, al haber dejado muy atrás el consumo de cualquier droga dura, concentro mis energías en bailar sonriendo surfeando en “el trance”. Un estado inducido por la música del mismo nombre y que se asemeja mucho al trance en el que se puede entrar mediante la práctica de la meditación. No es de extrañar pues, que se puedan observar sujetos bailando con los ojos cerrados justo delante de la mesa del DJ o al lado de algún altavoz, completamente absortos y aparentemente al margen de lo que ocurre a su alrededor, incluso sin haber consumido más que un par de copas en toda la sesión.

Resumiendo, una experiencia fenomenal para cualquier persona amante de la música electrónica y que se deje, eso sí, los perjuicios en el armario con la ropa de ir a trabajar durante la semana.